El teatro romano se deshace
El teatro romano se deshace. Desde que fuese descubierto en 2007 y se recuperaran las partes que hoy lo conforman, a día de hoy el conjunto arqueológico ha perdido el 40% de su patrimonio por la falta de mantenimiento: sencillamente, se deshace. Así han sido los veinte años de ascenso y caída de uno de los monumentos más relevantes e importantes que atesora Guadix.
Con las lluvias acaecidas en nuestra localidad durante el invierno, el embalsamiento de agua y su exposición total a la misma han provocado el colapso de algunos de los elementos singulares que evidencian la huella histórica y evolutiva del propio teatro desde su construcción hasta su enlodamiento en época árabe. Algunas de las pinturas descubiertas son tapadas con lonas, porque los cristales que servían de protección fueron retirados para cambiarlos y nadie del ayuntamiento, en años, se ha preocupado de volver a ponerlos. Los estucos originales se han craqueado y algunos han desaparecido. Lo que no habían conseguido dos mil años, lo han hecho posible dos legislaturas.
Los sistemas de drenaje indispensables para que el teatro pueda evacuar el agua de forma natural, se han obstruido por no tener un mínimo de mantenimiento ni precaución. ¿Qué protocolos tiene habilitado el ayuntamiento de Guadix para con los monumentos que custodia? El teatro se disuelve como un terrón de azúcar. En las últimas excavaciones apareció un molino harinero del siglo III. Uno de los muros ya desapareció el año pasado y en otro ha nacido un socavón inmenso por la lluvia almacenada. En cuanto ADEPA Guadix tuvo conocimiento de ello, ya que el teatro romano tampoco es visitable con regularidad, se puso en contacto con el ayuntamiento para conocer las medidas que iban a tomar al respecto de forma urgente. La respuesta, con evasivas, no proponía ninguna decisión inmediata sobre el monumento, pero sí quedaba claro algo: ni el concejal con competencias, ni el ayuntamiento en su conjunto, iban a activar ningún protocolo de preservación para aliviar los daños sufridos por las inclemencias.
La pasarela que pusieron nueva con iluminación y unas pantallas carecen de funcionamiento. La luz, conectada al alumbrado público, no funciona porque falta una pieza del reloj que lo programa y, en años, nadie se preocupó de volver a poner. El teatro consta de un sistema hidráulico privilegiado, ya que almacena el agua recogida en un depósito específico y posibilita que exista regadío en el encinar plantado de forma autónoma: algunos de los cuales están secos porque no existe mantenimiento de las gomas y están obstruidas, por lo que ese sistema está anulado.
Son muchas y muy variadas las dificultades que afrenta el teatro romano, taxativamente mantenidas y con la complicidad del ayuntamiento. ADEPA Guadix se creó con SOS Alcazaba, porque el estado de la alcazaba era deplorable y en un deterioro extraordinario. Se ha demostrado que cuando la ciudadanía quiere y se lo propone, sus monumentos se cuidan y se ponen en valor. El teatro romano sigue el mismo camino. Es indigno el fracaso de conservación que tiene y el desinterés que genera, no solo en el ayuntamiento, sino en la sociedad entera. Cuando ADEPA Guadix hizo público en sus redes esta situación, ni gobierno ni oposición sintieron como propio este agravio. ¿Merece Guadix ser una de las ciudades del mundo en tener una huella tan evidente del imperio romano? Atila no se atrevió a destruir Roma, no como algunos accitanos que están en ello.

Sillares deshechos de la arenisca porque no se han puesto a resguardo
Estucos con pinturas originales fragmentadas y a pique de su destrucción
Estuco destruido y craqueado, parcialmente derrumbado
Socavón generado por el almacenamiento de agua en uno de los muros del molino harinero del siglo III
Pasarela instalada y semihundida por falta de mantenimiento
Muro perdido en 2025 del molinero harinero del siglo III









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